Restaurante Ricard Camarena, Valencia.

Restaurante Ricard Camarena, Valencia.       

Nos desplazamos de forma expresa a Valencia para experimentar de primera mano la cocina de quien dicen es uno de los mejores cocineros del país.

La visita coincide con el reciente traslado del restaurante de la Calle Doctor Sumsi a un emplazamiento algo apartado del centro de la ciudad en la Avenida Burjassot. La ultimación de detalles y el olor a nuevo se evidencian en el ambiente. La estructura del restaurante, adaptada al centro artístico ya existente con anterioridad, da lugar a una sala con forma semi rectangular nada convencional. La cuidadosa estética y la puesta en escena, pone la marcha definitiva hacia la segunda estrella.

La cocina de Camarena está forjada a base de ingredientes “humildes que están en cualquier nevera” tal y como se afirma desde su equipo. Elementos estacionales que dan lugar a platos muy personales que para muchas bocas se quedarán cortos si la expectativa es grande, como era la nuestra. Extrapolar esta línea de cocina a la de Andoni Luis Aduriz es un acierto (salvando las distancias). No esperemos pues sabores muy marcados ni excesivas sorpresas sino más bien notas reconocibles dentro de composiciones complejas.

El menú degustación comienza con un “preludio” compuesto por una secuencia de bocados que se presentan en tríos y son degustados con las manos. A la ligera pero suculenta infusión de verduras asadas, le sigue una insulsa miniatura de ensaladilla rusa de corvina, otra de nabo-rábano con huevas de arenque y una tercera algo mejor a base de piel de calabacín que envuelve un steak tartare.

 

Algo más fina el conjunto de patata nueva “all i pebre”, cebolla con mantequilla y remolacha con anguila.

Muy corto en sabor el dumpling de pollo y apio a la brasa. Mucho más sabroso en cambio el bocadito de cabrito, hierbas y puerro.

 

El preludio lo finalizan aproximando al comensal a una mesa contigua a la cocina (la cual aparece “a la vista”), un gesto que aunque innecesario y demasiado visto, pretende aportar un punto más cercano a la experiencia. Allí, Pedro Aguilera finaliza un interesante plato a base de zanahoria baby asada con crema de coco, cuyo recuerdo a boniato-calabaza aportan un divertido juego.

Posterior a esta introducción se presentan seis pases. El primero, una estimulante y equilibrada ensalada de primavera.

Desentona en cambio la emulsión de hierbas de costa con la berenjena asada y la ventresca de atún por el exceso de aderezo.

Encandilan por su finura las cocochas asadas con espárragos blancos y holandesa de merluza.

Muy fresco el plato de gambas de Denia en su jugo al curry con setas enoki, elaboración donde Camarena  aporta una combinación funcional a través de sabores menos habituales. También se luce con el rodaballo en su jugo “hobby” y fermento de calabaza.

Restaurante Ricard Camarena, Valencia

El acto finaliza con un rosbif de solomillo con jugo de vaca y pimientos asados que cumple sin más.

La traca final llega de la mano de cuatro pre postres a modo de preludios dulces: un vaso de soda fría de vinagre de yuzu, fresa-remolacha, manzana-yogur-cardamomo y un reconfortante licuado de eucalipto con limón y perifollo que estimula las papilas gustativas y aclara la garganta para el último asalto, el postre. Un soberbio pastel templado de calabaza asada y jengibre, fino equilibrio entre lo dulce y lo salado que ejemplifica como aterrizar en lo grande desde lo aparentemente pequeño.   

 

Restaurante Ricard Camarena 

Av. de Burjassot, 54. 46009, Valencia

Menú degustación: 120€ (bebidas aparte)

http://www.ricardcamarenarestaurant.com/

 

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