Restaurante Dos Palillos, Barcelona

Restaurante Dos Palillos, Barcelona     

Sí, ha llegado, pase, no se ha equivocado…

Aunque la estética de este restaurantes en sus primeros metros de local sea la de un bar más, con la clásica barra larga y taburetes, esconde en su ”trastienda” un ambiente algo más trabajado (aunque sin tirar la casa por la ventana) a modo de barra japonesa en forma de U.

Es Albert Raurich, jefe de cocina durante seis años en el El Bulli (2001-2007) quien tras finalizar su paso por este mítico restaurante, inicia este proyecto que cuenta ya con más de nueve años de andadura y una estrella Michelín.

La cocina del “Dos Palillos” fusiona el recetario asiático (manteniendo una preferencia por la gastronomía nipona) con el mediterráneo a través de dos generosos menús (“festival” y “dos palillos”). No vamos a encontrar en la propuesta de Raurich platos arriesgados de sabores marcados, ni excesivas sorpresas en la boca, algo que sorprende dada la trayectoria de este cocinero y las expectativas que puede generar la visita a esta casa.

Un claro ejemplo de lo plano de algunos platos lo representa la piparras con soja, la tapa pequinés de corteza de cerdo o los espárragos con soja blanca. Elaboraciones simplonas de resultado indiferente.

El mismo recorrido tiene la ensalada Thai, que evidencia una falta de aderezo, así como las navajas Thai con curri rojo.

Aunque floja en sabor, motiva por su interesante textura el falso niguiri de sepia y la lubina marinada.

Muy buenas en cambio las ortiguillas con un sorprendente toque de naranja que rompe con la reproducción más clásica de este producto.

Espléndida la ventresca de atún con patatas japonesa y la hoja de rompepiedras que aporta un sabor total a wasabi y redondea el conjunto. El mismo resultado consigue la papada de cerdo ibérico con salsa cantonesa, sin duda de los mejores platos.

Más que aceptables las gambas semi crudas, a las que se les aplica brasas solo a sus cabezas, producto.

Muy sutil el helado de soja con habas, quizás algo complicado de entender en occidente por la combinación de elementos pero que sin embargo funcionan integrados en el plato.

Los postres no consiguen emocionar. El flan de mango desentona con el caramelo de jenjibre que lo acompaña. Menos entendible resulto la fresa con gelatina de vodka y sésamo negro.

 

En definitiva, cocina fusión entre oriente y occidente dentro de un ambiente que no deja indiferente teniendo en cuenta los clásicos estándares de la guía Michelín. Música rockera de “Queen” o de “Rage against the machine”, barra sin vestir, sillas a media altura o usos de trapos mojados y secos entre pase y pase para adecentar el terreno, que ponen en evidencia la disparidad de exigencia de esta guía. Sin duda, una esperanza más para Daviz Muñoz en eso de conseguir la cuarta-quinta estrella con sus sendos StreeXo.

Restaurante Dos Palillos

Carrer dÉlisabets 9. 08001. Barcelona.

Menú Dos Palillos 80€ (sin bebidas).

Menú Festival: 95€ (sin bebidas).

http://www.dospalillos.com/

Agosto´17

 

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