Restaurante B-nomio, Cáceres

Restaurante B-nomio, Cáceres  

Nuevo paso adelante del cocinero cacereño Benjamín Caballero a través de dos ambiciosos proyectos. El primero, este B-nomio que comenzó a correr el pasado mes de Diciembre en el mismo espacio que ocupaba el antiguo Botein. El segundo, de más envergadura, trasladará este mismo año al nuevo Botein en tándem con un hotel en el mismísimo casco antiguo, quizás emulando otras iniciativas de incuestionable éxito en la ciudad.

B-nomio mejora la estética de los espacios, muy próxima a la de un bristró informal a la par que elegante. La estructura se mantiene íntegramente respecto a la de su antecesor, dos alturas con conceptos distintos. Desaparece la oferta anterior de tapas en el nivel superior por platillos para compartir y degustar sentados. La sala de la planta baja aunque más formal,  no desentona en el conjunto. Es ahí donde Benjamín despliega su talento a través de elaboraciones algo más reposadas que siguen combinando lo tradicional-regional con lo contemporáneo.

Su apuesta casi exclusiva por el formato degustación, ofrece la posibilidad de obtener una visión más global de su cocina. Los tres menús degustación (“mío”, “nomio” y B-nomio”) de comprensión confusa y precios algo descompensados entre sí, son sin embargo confeccionados por el comensal en base a la carta, todo un acierto.

El menú “mío”, comienza con dos aperitivos de generoso tamaño seleccionados desde cocina. En nuestro caso, un cromático salmón marinado acompañado de gominolas de frutas, un fetiche de Benjamín que aportan un punto divertido al conjunto.

Bien resuelto aunque algo falto de temperatura el segundo aperitivo, unos judiones de perdiz cuya base evoca un agradable recuerdo a la tradicional sopa de tomate extremeña.

Delicioso el tartar de atún rojo y aguacate cuyo aderezo se mantiene a la altura del producto.

El pichón asado, algo duro, se acompaña de unas sabrosas mollejas estofadas y un prescindible foie que remata el exceso graso del plato.

El cordero asado y acompañado de ratatouille, aunque atractivo en lo visual, evidencia una falta de cocinado en su interior. En sustitución de este pase, una tierna carne de vaca asada al momento (a la piedra) con papas y mojo que compensa el desliz.

Memorable la tarta de manzana, jugosa, tierna y golosa que se acompaña con un helado de canela que la complementa a la perfección, un postre imprescindible de la casa.

Por otro lado, continua la apuesta por ofrecer un cuidado servicio de pan (1.5€), alcanzando el notable alto algunas de las variedades seleccionables, como los panecillos de frutos secos. La bodega en cambio, queda en una posición discreta respecto a la propuesta en cocina.

Buen giro de tuerca la de este B-nomio, un restaurante que bien ayuda a mantener la cada vez mejor oferta gastronómica cacereña.

Restaurante B-nomio

Calle Madre Isabel Larrañaga s/n, 10002, Cáceres.

Precio medio por persona: 35€.

Menú Degustación Mio + servicio de pan: 37.45€.

Teléfono: 927 24 08 40

Cierra: domingo, lunes y martes por la noche.

Febrero´17

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