Jamón Dehesa de Extremadura

Jamón Dehesa de Extremadura

jamon dehesa de extremadura

Desde la antigüedad hasta nuestros días el cerdo ibérico ha formado parte del paisaje extremeño, conservando y mejorando una raza que constituye un tesoro genético. Gracias a su metabolismo, el cual  transformar los pastos y las bellotas en uno de los productos más exquisitos y sanos de nuestra tierra.: EL Jamón Ibérico de bellota,  un alimento que ensalza la tradición de un pueblo con cultura propia.

En 1990 el Ministerio de agricultura ratifica la denominación de origen “Dehesa de Extremadura” (BOE 2/7/90)

En  Junio de 1996 la Unión Europea reconoce a Dehesa de Extremadura como Denominación de origen Protegida (DOP), avalando de esta manera el prestigio y la calidad de los jamones y paletas ibéricas.

Únicamente se destinan piezas de jamones y paletas amparados por Dehesa de Extremadura, aquellos cerdos ibéricos que  cumplan los criterios que marca el RD 4/2014 en cuanto a raza y edad sean:

A) Cerdos 100% ibéricos.

B) Cerdos ibéricos cruzados con al menos un 75 % de sangre ibérico. 

Ibérico de bellota o terminado en montanera: 

Hablamos de animales que son sacrificados inmediatamente después del periodo de la montanera a base de bellota y hierbas en las dehesas extremeñas. Durante este periodo, incrementan hasta un sesenta por ciento de su peso de entrada. Las paletas y jamones de bellota tienen la etiqueta de color rojo y el precinto rojo o negro según sean del 75 % de raza ibérica o 100 % ibéricos respectivamente.

Ibérico de cebo de campo: 

Hablamos de cerdos ibéricos que siendo del setenta y cinco por ciento de raza ibérica o incluso cien por cien, han finalizado su engorde en régimen extensivo, con pastos naturales y piensos, fundamentalmente cereales y leguminosas.

En este caso, la distinción tanto de las paletas como de los jamones es de color verde.

De todos es conocido la diferencia de precio entre jamones y paletas ibéricas 100% (inclusive de bellotas) con y sin denominación de origen. Algo entendible dado el sobre coste del proceso que requiere la propia denominación que garantiza la calidad del producto final.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que el cerdo debe tener doce meses como mínimo cuando se sacrifica. El proceso de elaboración está compuesto por el salazón, el  lavado y asentamiento de las piezas, el secado y maduración de las mismas y el envejecimiento en bodega de un periodo de entre seis y dieciocho meses.

Industrias certificadas

Jamones extremeños Bernabe s.l., Señorio de Montanera, Morato, Dehesa Baron de Ley, Anbonisa, Montesano, Iberico Sierra de Azuaga, Productos del encinar, Jamón y Salud, Agricultura diversas.

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